miércoles, 10 de noviembre de 2010

Por la vuelta

Espero poder dedicar más tiempo a este blog. Es muy grande la cantidad de temas que quiero compartir con ustedes y, si bien no creo ser un "referente" de nada, me gustaría ayudar a disparar la reflexión sobre varios tópicos que creo debemos enfrentar de una vez dada su gravedad y las consecuencias serias que tienen y tendrán para nuestro país.
Comienzo hoy por un hecho que me asombró, aunque bien mirado no debería de haberlo hecho tanto.
Ha muerto Néstor Kirchner, presidente de hecho de la Argentina. Su muerte no puede lograr el milagro de convertirlo en una buena persona. Néstor Kirchner atentó contra las instituciones de la República Argentina, gobernó con el soporte de una patota de fascistas como lo son los multimillonarios sindicalistas de la CGT. Financió sus campañas con dineros del estado y de los narcotraficantes, no hizo más que nombrar los derechos humanos pero los violó contínuamente. Para entendernos: mueren de hambre ocho niños por día en la Argentina mientras que con sólo lo que se gastaba en combustible de aviación para trasladar a este señor, su familia y su séquito hubiese bastado para que no muriera ninguno. Puso al frente ( comprándola) de la bandera de los DDHH a una fascista que deshonra constantemente a aquellas valientes mujeres que jueves a jueves marchaban en silencio y arriesgaban la vida por una sóla causa: la verdad. En ese tiempo, Néstor se dedicaba a hacer negocios con los poderosos de ese momento. A Hebe no le interesa la verdad... y a Néstor tampoco. Mucho menos la justicia. Este señor traicionó dos veces a nuestros dos últimos Presidentes: Tabaré Vázquez y José Mujica. Se confundió: en su lógica de "toma y daca" pensó que los había comprado dándole los votos de los uruguayos que viven en Argentina. Con eso ganó el FA...pero no se vendió. Este autoritario y trepador personaje multiplicó en forma geométrica su fortuna personal valiéndose del poder. Quiso poner de rodillas a nuestro país con el corte de la ruta en Gualeguaychú ( financiado por su gobierno) y tratando de bloquear la llegada a nosotros de fondos de organismos internacionales.
Qué hay que lo pueda convertir en un héroe? Nada. Qué hay que, siquiera, lo pueda convertir en una buena persona? Nada. Amigo y socio de lo peor de América Latina, el Coronel Chávez ( a quien nuestros Presidentes se han cuidado de no dejar meter demasiado la nariz en nuestros asuntos) Néstor Kirchner representó y representa lo peor de las prácticas demagógicas y mafiosas en la política, socio de lo que en los setenta se llamaba " la patota sindical" o "burocracia sindical", responsable ésta directa e indirectamente de muertes y desapariciones de militantes de izquierda. Tipos que dirimen a los tiros la proximidad de sus banderas y pancartas al ataud de Perón. Néstor, el heredero más puro del Perón que echó a los Montoneros de Plaza de mayo
( inmediatamente después comenzó la "cacería de Montoneros" que no fue en la dictadura sino en el gobierno de Perón y luego de Isabelita), el Perón del "Brujo López Rega"
Me equivoco o ése es el verdadero Kirchner ?
Bueno, los invito a sorprenderse al ver este video:

En realidad lo sorprendente es que nadie desde la izquierda haya salido a "desautorizar" a este tipo o, al menos a "desmarcarse" de este mamarracho. La memoria de los que fueron asesinados por estos siniestros personajes y sus continuadores, la dictadura militar, lo merecen.

1 comentario:

  1. Q.E.P.D
    por Alejandro Borenztein (hijo de Tato Bores)

    Quiero aclarar que voy a escribir con las entrañas y que lo que voy a decir no es políticamente correcto. Es lo que siento y lo que alcanzo a razonar.

    No voy a cambiar ahora mi punto de vista sobre NK.

    Lo que pensaba el 26/10 lo sigo pensando hoy.

    El tipo no me gustaba y por lo tanto sigue sin gustarme.

    Que se haya muerto no agrega nada a la figura del sujeto.

    Se murió, punto. Como nos vamos a morir todos.

    Una muerte repentina no lo hace mejor.

    No se murió Martin Luther King, ni Gandhi, ni la Madre Teresa.

    Se murió un tipo que hizo de su vida política un enfrentamiento constante, que favoreció y estimuló las antinomias, que llenó de bronca, malos modos, desprecio, y falta de educación la sociedad argentina.

    Se murió un tipo que se autodenominó como de la juventud revolucionaria y que en 1976 se escapó al sur ante el ruido del primer petardo, y fue amigo de los militares torturadores.

    Se murió un tipo que se autoerigió como el defensor único de los derechos humanos, ignorando todo lo hecho por otros gobiernos, y al que nunca ante se le había conocido militancia social.

    Se murió un tipo que cuando ardían los cuerpos de 200 personas en Cromagnon se escapó a refugiarse en su guarida sureña y que no apareció por la capital hasta tres días después.

    Se murió un tipo que acrecentó su fortuna en 55 millones de dólares en dos años y que hizo desaparecer 500 millones de dólares.

    Se murió un tipo que se agarró el testículo izquierdo cuando nombraron a un ex presidente en el congreso, dando muestras de su fascinante educación y que después negoció con el mismo ex presidente su voto en el senado.

    Se murió un tipo que, lamentablemente, mostró lo peor de la sociedad en cuanto al respeto por el otro.

    Se murió un tipo que a un porcentaje importante de la sociedad nunca respetó.

    A la que siempre hostigó. Y no hablo de los que tienen guita, ellos se defienden solos. Me estoy refiriendo a los que simplemente no pensábamos como él

    Se murió un tipo que nunca debatió ideas. Que su forma de ejercer la política era tirar a la banquina al que no pensaba igual.

    Se murió un tipo que no respetaba, al que no compartía su opinión.

    Más cuando se trata de gente que ha influido o influye en las vidas de la gente común como nosotros, como son los políticos.

    No me puse a llorar cuando me enteré, pero la verdad es que tampoco me entristecí.

    No me conmueve ver a su esposa al lado del féretro, ni a Hebe de Bonafini llorar.

    Se murió un tipo que a mí no me gustó nunca, a pesar que en algunos o muchos casos he estado de acuerdo con lo que hacía. Pero no cómo lo hacía.

    No estoy feliz, ni triste.

    Alejandro Borenztein

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