sábado, 10 de octubre de 2009

Tabadaysi

Señor Presidente, Usted se encargó de demostrar que las teorías conspirativas de "la derecha" eran puro cuento. Ha sido, reconozcámoslo, el principal "exterminador" de la hipótesis de que la inseguridad era un tema agitado por la "derecha" para minar el prestigio de sus Ministros del Interior y de esa forma, atacar al Gobierno. Y lo hizo de forma contundente: sacó "de la solapa" a Daysi que era una inepta y no daba seguridad alguna a la población con su encuadre frívolo de la labor ministerial en tan delicado tema. Daysi fue sustituída por el sobrio Bruni al frente de la Cartera. Desde entonces, a cada planteo de "la derecha", el Ministro Bruni ha contestado con sobriedad, seriedad y diligencia. Esto no lo transforma en un ser extraordinario, sólo en alguien serio al frente de un ministerio cuya gestión se podrá medir con el paso del tiempo. Fin entonces de la "leyenda urbana " de los "ataques de la derecha". Los problemas de inseguridad son los mismos, pero nadie le pide al Ministro seriedad por la sencilla razón de que la tiene.

Ahora bien, ¿qué explicación tiene esta "Daysificación" suya Sr. Presidente cuando sale a hablar que "salvo la rapiña" (nada menos) los demás delitos están en baja"? ¿Qué explicación tiene que salga a tratarnos de infradotados a los uruguayos que somos los que sufrimos la inseguridad ( no la sensación, la inseguridad misma), que insulte a la prensa diciendo que "lucran con el dolor ajeno", y tras cartón, trata de "lucrar" Usted políticamente con el mismo tema? Eso hacía todo el tiempo Daysi, pero permítame Sr. Presidente... fue por eso que usted la echó!!!

No sé dónde vive Usted Sr. Presidente, no sé si es en Suárez, en su hermosa casa del Prado, en Anchorena...y lo digo en serio, sin ironía, lo que sí sé, es que esos tres lugares están "súper vigilados". Me encantaría que ni Usted, ni su Señora esposa, ni sus hijos, ni sus nietos tuvieran custodia alguna. Que vivieran en una barrio cualquiera, el que sea, pero sin custodia. Yo vivo en un barrio de Montevideo. No tengo custodia privada( ni pública!) ni soy ningún "personaje", soy un tipo común, y eso es una enorme diferencia con Usted Sr. Presidente. En un sólo fin de semana, tuve que intervenir para evitar una rapiña (afortunadamente lo logramos sin daño alguno para nosotros, pero sí los habían sufrido las dos mujeres atacadas), el mismo día fui amenazado por un hombre armado con un arma de fuego en otro episodio independiente del anterior; dos días antes asaltaron el almacén de la esquina de casa, unos días antes atacaron a golpes a una de mis hermanas en la Av. 18 de julio para robarle la cartera, días después, entraron a su casa y la robaron. Hace poco, en la esquina de mi trabajo asaltaron a un compañero y unos días después rapiñaron a otro. En la semana pasada, en un ómnibus en que viajaba una compañera de trabajo, un menor delincuente asaltó a todos los pasajeros poniéndoles un cuchillo en el cuello y quitándole pertenencias y dinero. Tres veces robaron del interior de mi auto. ¿Usted escuchó alguna "música" lóbrega mientras estaba leyendo esto? ¿Este ha sido un relato "morboso"? ¿Efectista tal vez? ¿Usted piensa en serio que este mísero blog "lucra" con el "dolor ajeno" ( suponiendo que "ajeno" soy yo mismo, mi madre, mi hermana y mis compañeros de trabajo)? ¿En serio formo parte junto con mi hermana, mi madre, la señora octogenaria y su hija, el almacenero y mis compañeros de trabajo de una "conspiración de la derecha"?
Hace un par de días Usted Sr. Presidente, se comportó con nobleza y seriedad: le dio las tijeras para que el Dr. Batlle inaugurara la obra del nuevo Aeropuerto de Carrasco reconociendo de esta manera el mérito que tuvo en que hoy fuera una realidad, a pesar de la oposición de la mayoría de su partido, el FA en aquel momento. Ahora bien; dado estos comportamientos tan disímiles, para explicarlos no puedo menos que apostar a una teoría algo descabellada, pero que lo salva a Usted, un hombre serio, de ser sospechoso de demagogia y es esta: en Fun Fun conviven junto a larga tradición de tangos y "uvita" una especie de duendes que enturbian la mente de los hombres y mujeres con cargos gubernamentales. Su error Sr. Presidente, es haber mudado la casa de Gobierno tan cerca de Fun Fun y ahora está sufriendo el embate de los referidos duendes "daysificantes". Cualquier otra explicación a su conducta sería mucho más grave que esta disparatada, pero al menos inocente, teoría.

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